La experiencia Ryanair
Aquellos lectores que hayan visitado el post anterior ya tendrán una idea de lo que significa viajar con esta línea barata. La verdad que cuando uno ya sabe de qué se trata y quiere pagar poco, no puede quejarse. Sin embargo hasta los turistas gasoleros tenemos una paciencia limitada.
Recordarán que para abordar uno de estos aviones tan espantosamente decorados (bajos costos de comunicación) uno debe entregarle a uno de los tripulantes espantosamente vestidos (idem) el boarding pass que uno mismo imprimió en su casa a través de su portátil (epa, no es laptop). Resulta que en este proceso hay una alta probabilidad de que al vuelo de Paris se meta una señora que quería ir a Praga, pero ya no puede distinguir letras que no estén en mayúsculas.. o un señor que en realidad quería ir a Venecia pero está tan chupado que le da igual.
Así que ya estábamos sentados y preparándonos psicológicamente para toda la violencia comercial que iba a ser ejercida sobre nosotros cuando notamos que ya era hora de despegar y el avioncito seguía quieto. Los uniformes espantosos iban y venían por el estrecho pasillo con aires de importancia y misterio... y el avioncito seguía quieto.
Subieron dos empleados más de la aerolínea que tenían cara de más importancia y finalmente decidieron develar el misterio: sobran pasajeros. Una de las azafatas decide repetir su conteo de pasajeros con el cuentaganado (nunca fue más acertada su denominación) y llega a la misma conclusión. Quizás con la secreta esperanza de obtener un resultado diferente repite el proceso una y otra vez, pero se decepciona con la conclusión, se guarda el chiche en el bolsillo y se va a la cocina a comer una barrita de cereal.
Pasan entonces asiento por asiento pidiendo los "boarding passes" que muchos ya habían usado para tirar el chicle (a esta altura, sin sabor), señalar la página del libro (ya casi terminado después de tanta espera) o sonarle los mocos al nene. Pero esto no es suficiente... siguen sobrando pasajeros. Ya iba más de una hora cuando nos dicen que "persiste el inconveniente técnico, por lo que vamos a proceder a chequear sus boletos - otra vez ".
A esta altura los españoles ya estaban "flipando", como ellos dicen. Yo no sabía si reírme o gruñir, así que hacía las dos cosas alternadamente. Una hora y cuarto después de la hora en que debíamos despegar, llegan a la conclusión de que no sobraban pasajeros sino que había un par que faltaban en la lista. Sí señor. Bienvenido a bordo.
Por suerte se ve que entrenan a los tripulantes de Ryanair en relaciones públicas y gestión del descontento de abordo, porque luego de terminar de ofrecer bebidas, comidas, perfumes y juguetes, la azafata toma el micrófono y dice "Señores y señoras, queremos pedirles disculpas por la demora. Como sabemos que han tenido que esperar mucho tiempo y quizás estén aburridos, voy a ofrecerles nuestro juego de lotería rasca y gana... blablablabla".
Es decir, a modo de disculpas nos quería VENDER algo. Así que ya fue demasiado y todo el avión se repartía entre risas, aplausos y abucheos. Qué divertido es Ryanair!
Llegando a Paris
Uno de los del grupo tiene amigos en Paris, por lo que apenas llegados nos juntamos con ellos en la estación de metro. Ellos nos llevaron hasta la torre Eiffel, por supuesto que no se podía esperar ni un segundo más para sacar la foto. Ni un segundo. Grande fue nuestra alegría al ver que frente a la torre hay un puesto de crepes! Así que junto al Sena y bajo la torre Eiffel iluminada comimos unas crepes de jamón, queso y huevo que de más está decir, estaban exquisitas. Estaba bastante fresquito Paris, y estábamos muy cansados también, así que nos fuimos al hostal.
Montmartre
Es demasiado pedir que organice el post cronológicamente. No consigo recordar muchos detalles de la vida, que de todas maneras, no cambian nada.
La cuestión es que uno de los días fuimos al barrio de Montmartre, el que más me gustó. Ahí es donde está la iglesia de Sacre Coeur, un espectáculo. No he visto demasiadas iglesias, pero las suficientes como para que ya no pueda asociar los interiores que vi con la imagen que tienen por fuera. Yo simplemente recuerdo que estaba muy buena.
París es una de las ciudades más visitadas del mundo. No lo dudo.
Foto al estilo turista coreano con cámara nueva.
Después de visitar la iglesia pasamos por Moulin Rouge. Se puede ir a cenar, tomar algo o simplemente ver el espectáculo, que seguramente debe ser interesante. De todas maneras, la opción más barata era 80 euros, unos $ 425. Gracias.
Así que seguimos caminando. El área me hizo acordar a San Francisco (Castro Street, específicamente).. sex shops, lencería erótica y por supuesto... souvenirs! Muchos, muchos souvenirs. En cierta forma los souvenirs me provocan la misma sensación que los productos Sprayette: me pregunto por qué existen, por qué te pasan tanta publicidad y llego a la misma conclusión: siempre hay un ...... consumidor para ellos.
Vamos gente! Qué necesidad hay de comprar una "réplica" de la torre Eiffel de 30 cm., ideal para disputar el lugar de la estrella de Belén en la cúspide de nuestro arbolito de navidad? Por ahí si le ponés una bombilla de bajo consumo y lo ponés en tu mesa de luz... zafa...
Seguimos caminando y de repente Edwin se pone exaltado frente a la puerta de un bar. ¿Será que tiene hambre? Bueno, Edwin siempre tiene hambre. Pero no: es el bar "dos molinos", donde trabajaba Amelie, se acuerdan? Así que antes de que pudiera pestañear ya estábamos todos sacando fotos. Confieso que a veces me dejo llevar por la euforia fotográfica irreflexiva.
Tomamos un vin chaud, que es un vino caliente con canela y alguito más que no me acuerdo. Lo acompañamos con créme brulée, que yo en argentina nunca había probado pero parece ser un postre muy famoso entre los golosos de la cocina internacional. Lástima que Amelie estaba de franco ese día, pero igual nos atendieron muy bien, a pesar de que todo el tiempo nos estábamos moviendo para sacarnos fotos.
El Louvre
Es como cuando digo "esta noche no salgo". Todos sabemos lo que pasa. Cada vez que llegamos a una de estas aglomeraciones gigantescas de personas (capitales) yo afirmo que no quiero ir a meterme a esos lugares donde hay que pasar el 80% del tiempo en colas.
Pero allá voy. Por ejemplo, al Louvre.
¿Cómo explicarles? No es que no pueda apreciar una pintura, admirar una escultura que tiene más de 20 siglos (sí, la Venus de Milo es viejita) y presenciar el choreo francés a una variedad de culturas como la egipcia. Pero... pero... así no. Una cosa es cuando vas con una persona que te puede ir explicando algo, guiándote o al menos mostrándote las cosas más importantes en semejante cantidad de obras de arte. Y otra es deambular por un museo que necesitaría varios días para contar su historia, sin ninguna idea sobre lo que hay para ver y con toda esa tremenda cantidad de gente que cree que mientras más fotos saque, mayor será su cultura.
Ojo, no se dejen engañar por mis quejas. Sí que me gustó ir, pero creo que el mundo está llenándose de gente. Y el museo no está exento. La tan famosa Monalisa (La Gioconda) parece ser el punto más visitado de todo el museo. Yo no sé muy bien por qué, pero la gente parece asignarle un carácter cuasi divino. Un estilo de Difunta Correa o Gauchito Gil. Ella ocupa toda una pared, está cubierta por una placa de acrílico y por decenas de personas intentando sacarle fotos. Fueron a Paris, compraron la entrada al Louvre, hicieron la cola y llegan a esta misteriosa obra para... sacarle una foto. No sé si consiga expresar la sensación que ésto me produce, pero si fuera por mí, prohibiría entrar con cámara al museo. Vas para ver, carajo! Si te gusta la pintura, comprate una reproducción que seguramente va a tener más calidad que una foto de una placa de acrílico con un montón de luces reflejadas. (Ponele que la gente respeta y saca fotos sin flash.)
Así que dos horas después, me siento como si hubiera acompañado a mi hermana y mi mamá por un tour de compras durante 8 horas.
arte, agot arte.
Quartier Latin
Qué caro que es París! Acá compramos una caña (cerveza tirada) por 1,5. En la ciudad de las luces ese número se cuadruplica. Así que tus ganas de salir a conocer los bares... qué caro que es París!
Un día teníamos que comer "comida francesa". Nuestra elección fue el quartier latin que sería el barrio latino. Decenas de restaurants con menús para turistas, casi que Marrakech pero con estilo. Elegimos uno y nos dimos el gusto de probar algo que en algún punto se debe parecer a la comida francesa (recordemos, restaurant para turistas) y lo acompañamos con el correspondiente vino. No estuvo para nada mal, y no pagamos demasiado. La verdad que no es lo mismo comer caracoles en Marruecos que en París, donde se llama escargot.
El mozo era un viejito rabioso que pretendía que un yankee (perdón pero a mí no me sale americano...), una mexicana, una rumana y un argentino le pidan los platos por su nombre correctamente pronunciado. Así que se dio el gusto de corregirnos como pronunciamos las cosas. Pero en realidad se puso contento cuando le pedí el vino. En honor a la ocasión y recordando a mi amiga francoparlante Maitén, traté de pronunciar Cuveé Maison como supuse que se debía... y el viejito dijo "Oh, qué bien, habla francés.." Ponele.
Panza llena, corazón contento. Una cervecita nos podemos tomar no? Bueno, dale.
Marche una cara de boludo para la mesa tres!
Disneyland
Uff... Quién hablaba de colas? La verdad que no es para mí. Una hora de cola, 3 minutos de montaña rusa. Una hora y media de cola, 5 minutos de simulador ochentoso. Voy a creerles a los chicos en cuanto a que Disney de Florida y California son muuucho mejores. Pero creo que prefiero ir a un parque de diversiones. Di-ver-sio-nes. Cachai? (Uh qué mala onda que soy! Sí, malísimo.)
Por supuesto que fue divertido, pero lo pensaría mucho antes de volver ir a Disney.
Versailles
Nos levantamos temprano para ir a conocer el fabuloso palacio de Versailles y sus famosísimos jardines. Tomamos el tren, y en media hora estábamos en la estación de destino. Caminando hacia el palacio comienza a caer granizo. Sólo 1 paraguas para 4 personas así que... whatever. Mientras no llegue al tamaño de una pelota de tennis está todo bien.
Empezamos a hacer la cola, bastante larga. Se larga la lluvia. Tratamos de meternos todos bajo el paraguas único. Foto, foto! Otra, otra! Uh loco, qué divertido es esto!
La cola se mueve muy despacio, pero muy pero que muy despacio. Tratamos de divertirnos. Uno tiene un iPod. Va compartiendo los auriculares. La cola se mueve muy despacio. Lluvia otra vez. Deja llover. Lluvia otra vez! La cola se mueve un metro. Lluvia otra vez! Bueno, falta menos... que antes.
Llegamos a los últimos diez metros de cola, luego de una hora y media y escucho por los parlantes que sólo se escuchan en los últimos diez metros de cola: "Aquellos estudiantes y menores de 26 años no necesitan adquirir su entrada, sólo acercarse a la puerta con su identificación"... Amm.
Bueno, ya fue, ya hicimos la cola todo este tiempo y sólo quedan diez metros... la terminemos. MAL. Muy mal. Persistir en un error sólo porque invertiste mucho esfuerzo en él... MAL. Media hora después llegamos a la ventanilla para que nos repitan lo que escuchamos por los parlantes y entonces me siento... un tremento pelotudo. No hay otra palabra.
Bueno, vamos a entrar ya. Buenísimo, entramos al palacio gratis, somos estudiantes.
Vamos primero a los jardines porque ahora justo dejó de llover, además son lo más lindo del lugar. Dale. Uh, hay que pagar! Qué, por los jardines? Sí, sólo es gratis el palacio. Bueno, ya fue, vinimos hasta acá y son los jardines de Versailles, paguemos. Dale.
Vemos los jardines que de verdad son espectaculares. Luis XIV me parece un personaje muy interesante. Siempre pienso en la locura galopante que debe haber tenido. Él debe haber querido un palacio a la altura de su ego... y de ahí salió Versaille.
Me suena el celular en el jardín de Versailles. Es mi madre para saludarme por pascuas. Qué loco.
Cuando nos dimos satisfechos con los jardines nos disponemos a visitar el palacio. Expectativa. Si el jardín fue así, y los "pequeños palacios" eran grandiosos, imaginamos que el palacio es la misma muerte. Pero en realidad, nos quisimos morir cuando nos dimos cuenta de que no se podía entrar. Acababa de cerrar hace cinco minutos.
MAL. Hicimos las cosas MAL. MUY MAL. Así que no nos quedó otra que reírnos de nuestra... manera particular de ser.
De todas maneras los jardines son lo mejor no? Sí, sí, obvio, en realidad el palacio es más o menos y blablablabla.
GILES!
Vamos redondeando...
Como verán en el álbum de fotos que voy a dejar al final, estuvimos en el cementerio de la Bastille. No me pregunten cómo es el nombre, pero es donde están enterrados personajes como Edith Piaf, Chopin, Jim Morrison y Oscar Wilde. Para mí el cementerio no era una prioridad, pero tampoco tuve problema en ir. Y admito que fue interesante verlo, sobre todo, la tumba de Oscar:
"Real beauty ends where the intellect begins"
"La verdadera belleza termina donde comienza el intelecto".
Humm.
Señores, París duró 6 noches. Pero ya les hice leer demasiado, creo. Quizás hayan percibido que no tenía muchas ganas de sacar fotos en estos lugares, yo lo atribuyo al clima nublado, lluvioso y frío. Definitivamente prefiero el sol. Sin embargo si no vieron el álbum , donde hay algunas fotos más, pueden verlas ACÁ.
Espero que haya quedado muy claro el concepto de las colas. Esperemos que no se repitan mucho en Londres. Esperemos que la nube de cenizas decida sentar cabeza. Pero bueno, ¿ Quién soy yo para pedir eso? Esperemos que podamos volar el Sábado.
Pero mejor no esperemos tanto porque el que espera, desespera.
Senhoras e senhores, muito obrigado por terem vindo. Foi um prazer ve-los por aqui. Até a próxima vez, que vai demorar um pouquinho. Serao duas semanas? Serao tres? Quem sabe.
Au revoir!
2 dijeron algo después después de leer:
"Seguimos caminando y de repente Edwin se pone exaltado frente a la puerta de un bar. ¿Será que tiene hambre? Bueno, Edwin siempre tiene hambre."
En julio vas a cambiar "Edwin" por "Ani" jajaj gracias por compartir con los latinos todas tus andanzas querido! ah, andá completando la lista de películas! love you.
Chuli
me cuesta comentar después de leer tantas cosas. tantas cosas voy comentando sobre lo que leo, esto tendría que ser como flickr que podes dejar un comentario en la partecita de la foto (texto) que queres comentar. ahora, en lo de la cola grité "qué pelotudo" y jp es testigo. no sé por qué pero los diferentes aires no te modifican!
lo del cementerio me hizo acordar a la peli paris, je t'aime
me sos ambivalente
yana
[porfintengointernet]
Publicar un comentario