AmsterdamLa chica de arriba podría ser una de las que trabajan detrás de las vidrieras del "red light district", pero no. Esas tienen menos ropa. En ésto y en los "coffee shops" es en lo que la gente piensa cuando piensa en AMS. Es cierto que son cosas que hay que ver en esta ciudad, pero hay más que eso.
Llegué a Amsterdam un Viernes a la 1 de la mañana pero por deficiencias en el celular de mi amiga (que me esperaba en la parada del bus) terminé llegando a su casa a las 5 de la mañana. Muy largo para contarles acá, pero les aseguro, más largo fue esperar 4 horas en ese momento.
El primer día fue uno de esos que los holandeses tienen poquísimas veces al año: cálido y soleado. Aprovechamos para dar un paseo en bote por los canales de la ciudad (que son muchos). Mi amiga tenía razón, es la mejor manera de conocer la ciudad.
Amsterdam es una ciudad que (creo, como gran parte de Holanda) está bajo el nivel del mar. Esto hace que el suelo sea muy inestable. Además, por alguna razón todo el país quiere vivir en algunas pocas ciudades, lo que hace que en esos lugares les falte espacio. Como solución inventan "tierra", avanzando sobre el mar. Y como consecuencia, hay montones de edificios que se inclinan (porque los cimientos se mueven) y hace años que están intentando construir un subterráneo que no pueden terminar porque al hacer el túnel las casas se empiezan a mover.
Estuvo prohibido por mucho tiempo, pero tanto lo hacía la gente que terminaron permitiéndolo: vivir en el agua. Estas casas flotantes son bastante chicas, pero bueno, casi todas lo son en la ciudad. Los tipos desayunan mirando al canal, por donde miles de turistas pasan tomando una Heineken y sacando fotos.

Está bien, hablemos del red light district. Es una zona de unas pocas cuadras. Nada puede ser demasiado en Amsterdam, porque ocuparía toda la ciudad. Las calles son una sucesión de cuartos vidriados, una especie de vidriera gigante con cortina, donde chicas de todas razas, colores y tamaños trabajan ofreciendo servicios de diversa índole. Y dijo trabajan eh. Necesitan una licencia, deben hacerse un chequeo médico cada dos semanas, y como todo buen ciudadano, pagan sus impuestos.
Sin entrar en consideraciones morales, estéticas o esas cosas importantes, yo opino que ya que de todas maneras estos servicios han existido siempre y siempre existirán, los holandeses han sido prácticos en organizarlos y controlarlos. Es más seguro e higiénico. Y de paso, hay cientos de miles de giles que vienen a la ciudad para ver ese lugar donde "las minas te bailan de atrás de la vidriera".

Hablando de cuestiones prácticas. Podés comprar semillitas de cannabis en el mercado de flores. Eso sí, los coffee shops no tienen un futuro tan claro como el de las chicas de la zona roja. Parece que muchos vecinos de Amsterdam están pensando en volver atrás y deshacerse de estos lugares.
Otro tema.
Más allá de todo lo que hay en esta ciudad, el hecho de reencontrarme con alguien que no veía desde hace dos años y medio fue algo interesante en sí mismo. Viajar de intercambio tiene ese lado... difícil. Convivir con gente de distintos lugares del mundo por medio año y después decirles chau, sin saber si los vas a ver. En este caso, el tiempo que pasó hasta volver a verla fue menos del que pensaba. Ojalá pase lo mismo con los amigos que estoy haciendo ahora.
Utrecht
Esta es una ciudad que está a medio camino entre Amsterdam y Rotterdam, siguiente destino en el itinerario, porque ahí viven las otras dos holandesas que conocí en Mississippi.
Sólo pasé unas horas ahí, mientras esperaba que mi amiga Yvette saliera de una clase, porque su universidad queda en este lugar.
Una de las cosas que vi en ese momento de turismo fotográfico fue el menú de un restaurant "argentino". Lo pongo entre comillas porque muchos de ellos no son de argentinos, ni trabajan argentinos y sirven comida que yo nunca había escuchado.
La cuestión es que me quedé impresionado por el precio del tan preciado (valga la redundancia) Bife de Lomo. Así, con mayúsculas. Si te conformás con 200 gramos son 105 pesos argentinos y si querés uno grande, ya son casi 160 mangos.

Como diría Valentina: Yo quiero un sánguche!
Seguí caminando, se entiende. Yo caminando y los holandeses en bici. Nadie me explicó por qué tanto amor por la bicicleta. Pero al ver el espacio tan escaso que tienen y que en realidad, todo queda cerca, imagino la respuesta. Es cierto que en San Juan nadie que tenga auto camina más de 5 cuadras, pero creo que es buena idea andar en bici cuando nada queda a más de 15 minutos de pedal.
Rotterdam
Uno de los puertos más grandes del mundo, ése es Rotterdam. Ahí viven las otras dos chicas que vivían en el departamento de abajo en Mississippi, y en el living de una de ellas es donde me quedé.
Uno esperaría que una ciudad con tanto movimiento sea ruidosa, fea, sucia... pero no. Es muy tranquila y a cinco minutos del centro pueden encontrar lugares como éste:

A diferencia de Amsterdam, casi todos los edificios son nuevos en Rotterdam porque con los bombardeos de la segunda guerra mundial quedó destruida casi por completo.
El novio de Yvette, mi amiga, me prestó su bici y recorrimos la ciudad como corresponde: pedaleando. La tarde del primer día y la mañana del siguiente fueron suficiente para conocer la ciudad.
Esto no tiene nada que ver, pero igual. En el departamento de Yvette había un montón de cactus con flores. Los cactus florecen una o dos veces al año, y las flores duran sólo un día. Justo estuve ese día, así que acá les dejo una.

Brujas
La ciudad no sólo es muy bonita y pintoresca, sino que debe tener mucho valor histórico y arquitectónico para que toda la ciudad haya sido declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO.
En la tarde en que llegué caminé un poco, pero los dos días de bicicleta más toda la caminata ya se empezaba a notar, así que esa noche alcancé la posición horizontal temprano.
Al día siguiente, para seguir con la costumbre de aquellas gentes y para cansarme un poco más, alquilé una bici en el hostel y di unas vueltas por los alrededores de Brujas. Fue muy buena idea porque pude ver partes que no son, al menos, tan turísticas.

Yo no sé si la gente es muy tranquila, o estaba de vacaciones, o todas las casas eran en realidad una decoración, porque todo era muy silencioso. Me parece que simplemente son relajados. Me parece también, que después de Andalucía, muchos lugares van a parecer silenciosos.

En una iglesia de Brujas está la "Madonna con el niño", la única escultura de Miguel Ángel fuera de Italia. La foto de arriba es de esa iglesia. Si quieren ver la Madonna pueden googlearla.
Bruselas
La capital de Bélgica y de Europa. Sede de todos los edificios de la Unión Europea y de las correspondientes embajadas. Sin embargo, no es grandiosa como Washington, Paris o Londres. Es como un poco rebelde, caprichosa. Hay muchos edificios muy viejos y lindos como los de la plaza principal (abajo) pero también hay zonas muy sucias y descuidadas justo al lado de todos estos lugares que se supone son tan importantes.
¡Pero qué ricas cervezas! Y para que yo lo diga... El primer día que estuve llegué al hostal para dejar mis cosas y salí a caminar. Llovía bastante y para variar, me había olvidado el paraguas. Después de comer un panqueque (lo más típico entre lo típico) y caminar un poco sentí el cansancio de tres días de bicicleta y cinco de caminar todo el día. Así que me fui al hostal para dormir. Y cuando entro a mi habitación uno de los chicos que estaba ahí me dice Fulano - ¿Where are you from?
Manu - Aryentina
Fulano - Vamos a tomar unas cervezas! Salen un euro!
Manu - Ehhh....... Ehmmm. Bueno.
Así que allá fuimos, y es cierto, son muy, muy ricas. El chico es de México y al rato cayó al bar otro mexicano que estaba en la misma habitación. Así que una vez más el hostel ayudó a que "viajar solo" no signifique estar solo todo el tiempo.
Al día siguiente salimos con uno de los dos chicos a hacer el circuito de la unión europea. Llovía, también y por supuesto, había olvidado el paraguas nuevamente. Una de las mejores cosas fue cuando precedido por la típica musiquita, apareció uno de esos camioncitos que hasta acá yo sólo había visto en las películas, el de los helados. Obviamente le compramos algo al señor, que era de Grecia. Me enseñó a decir gracias pero yo ya no estoy para recordar tantas cosas.
Ah! En Bruselas también hay red light district. Y es más grande que el de Amsterdam. Hay que tratar de darse una buena idea de cada lugar que uno conoce, viste.
Creo que para el final del viaje debo haber estado muy cansado porque me fui al aeropuerto a las diez de la noche, busqué un banco cómodo, puse el despertador a las 4 am y ahí quedé. Después dormí las dos horas del vuelo. En esos momentos recuerdo a todos los que alguna vez me dijeron que no sirvo de compañero de colectivo o de copiloto. Puede que tengan razón.
¿Y ahora? En eso estamos. Sólo quedan dos semanas en Málaga y ya vienen dos de Oro más.
¿Y después? Después sólo hay hipótesis, pero buenas hipótesis. Quizás Italia. Quizás Grecia.
"De vez en cuando la vida / nos besa en la boca", dice Serrat. Me acordé de eso ahora.
Bueno, ha sido un placer tenerlos por acá. Antes de irme voy a tratar de mostrarles un poco de Málaga, que quizás debería haber sido lo primero. Pero bueno, no nos vamos a poner lógicos ahora.
Até a próxima!




